Crimen de Cuenca

8 de marzo de 1893

En la noche del 8 de marzo de 1893 se cometieron cinco asesinatos en la casa, y familia de Hipólito Mayordomo, su esposa Manuela Bollo, sus hijos Manuela de veinte años, Pedro de quince, Toribio de trece y Cándido de diez; dice la sentencia que se dictó el 28 de septiembre de 1893 en el que fueron juzgados con Tribunal de Jurado, que fueron autores de cinco homicidios con ocasión de un robo, Juan Antonio Racionero Muelas, sus hijos Justo Racionero Viejobueno, de 30 años, Casto de 26 años, y Agripino de 18 años, acompañados de un amigo de la familia llamado Mariano Castro, alias Castrillo, de 24 años. Siendo también condenada la madre, Petra Viejobueno Martínez, como inductora de los hechos. Eran apodados “Los Pacotes”, conocidos por sus tropelías y en algunos casos por hurtos a los habitantes de Albalate, a los que tenían amenazados y coaccionados.

Se dice que el padre Juan Antonio, “tenía una posición bastante desahogada, y aunque fue pobre en sus orígenes, llegó a reunir una pequeña fortuna que le permitió librar a sus hijos del servicio militar. Sin embargo, ha sido hombre que nunca ha trabajado”, así lo cuenta La Correspondencia de España del sábado 18 de marzo de 1893.

Se acercaba el momento en el que el hijo menor, Agripino, debería incorporarse al servicio militar, y es de suponer, que la familia Racionero no tuviese el suficiente dinero como para pagar el rescate y decidieran realizar un robo en la casa de un vecino del pueblo que por su situación económica pudiera tener guardados los dineros suficientes para salvar al Agripino de comparecer en el Ejército.
Conocían de antemano la ausencia del cabeza de familia, Hipólito, que en la fecha que cometieron el quíntuple asesinato se encontraba en la capital, Cuenca. Existe una tradición oral, propagada a través de unas coplas, que Hipólito se encontraba declarando en un juicio seguido contra él por estar acusado de un robo en la iglesia de Torralba, pueblo distante de Albalate unos nueve kilómetros. Lo más probable es que se encontrase en la capital realizando compras para su pequeño negocio de zapatero; además “se ocupaba en comprar y vender grano y distribuir pequeñas cantidades a rédito”. “Días antes, Hipólito Mayordomo, jefe de la familia, había vendido varias fanegas de trigo. La familia tenía en su poder unas quinientas pesetas, la mayor parte en calderilla”.

También conocían la ausencia del hijo mayor de Hipólito, Mariano, según declararon varios testigos en el juicio, por haberlo manifestado públicamente, y en presencia de Agripino y Castrillo, diciendo que esa noche dormiría fuera de su casa.  La Correspondencia de España, que desplazó a un corresponsal para dar la noticia in situ, dice en la edición del día 15 de marzo: “En las primeras horas de la mañana se vió por algunos vecinos la puerta de la casa abierta y al penetrar en ella se encontraron en el portal a la dueña de la casa, muerta, vestida, con varias heridas en la cabeza y cuello, el dedo índice de la mano derecha completamente separado de la mano; en una alcoba próxima al portal un joven de trece años, vestido con una mano casi separada del brazo, muerto; otro joven de 12, muerto, se encontraba acostado en la cama; en el primer piso se encontró muerta una joven de 20 años con el cuello casi separado del tronco, estaba en la cama y desnuda, y a su lado un niño de diez años, también muerto, con varias heridas en el cuello”. Mestre Martínez, que así se llamaba el corresponsal desplazado, describe el lugar como “un matadero humano”.

Tras algunos careos entre los sospechosos, el Juez dicta el reconocimiento de sus casas en busca de las armas y el dinero robado, y cuatro de ellos confiesan su participación en los hechos. El día 16 de marzo de 1893, el periódico La Época dice: “Se encuentran ya convictos y confesos en la cárcel de Albalate los presuntos autores de la muerte de la familia de Hipólito Mayordomo. … Llamanse los asesinos Juan Antonio Racionero, tres hijos de este, Justo, Casto y Agripino, y un tal Mariano Castro, (a) Castrillo, amigo de los anteriores. Todos han confesado su delito con la mayor serenidad”.

Serenidad en la confesión de los hechos; pero también en la ejecución de los mismos, prueba de ello es la declaración de Mariano Castro, Castrillo, refiriéndose a lo que sucedió después de cometer los asesinatos: “Cuando estaban ya bien muertos, los registramos, cogiendo lo que nos acomodó. Mis compañeros buscaron que comer, y cenaron lo que encontraron. Yo apenas si probé nada, porque tanta sangre y tanto muerto me habían impresionado”. Así aparece en La Correspondencia de España del 17 de marzo.

Y es en este punto el momento apropiado para referirme a unas coplas de ciego, “anónimas”, que circularon profusamente por toda la comarca, y por otros lugares de España, y que en unas de sus estrofas dicen así:

De lo que había en la casa,
Los criminales cenaron,
Y el gato que se acercó,
Pues, también lo degollaron.
…………………………
Que ya puestos a matar,
A todos los degollaron,
Y hasta dentro de la casa
Asesinaron a un gato.

El autor conocedor del ingenio popular, incluyó estas estrofas con el fin de llamar la atención sobre estos sucesos, ya que no hay ningún dato que dé por cierto que los criminales matasen “hasta el gato”, y así de esta forma quienes las escuchaban de boca de los ciegos o compraban los pliegos de cordel, fueron transmitiendo, repitiendo y asociando el crimen de Albalate con aquél crimen en el que mataron hasta el gato, llegando a convertirse en un aforismo para definir un suceso en el que no se dejan testigos.

Fueron traslados a Priego sede del juzgado de Primera Instancia, y de la Cárcel. Dice el periodista Mestre Martínez, de La Correspondencia de España, en la crónica publicada el 19 de marzo, y refiriéndose a una visita que había realizado a la cárcel para entrevistarse con los presos en la tarde del día anterior, que: “Cuando el jefe volvió una hora más tarde, deseando ver como se encontraba el enfermo, advirtió que Juan Antonio ya no existía. En la misma forma que estaba sentado había muerto”. También relata cómo fue su entierro en el Cementerio Municipal de Priego, y que el vecindario se aglomeró en la plaza para ver pasar el cadáver, yendo el mismo en una caja muy humilde costeada por el Municipio. Fue llevado al cementerio en un carro arrastrado por hombres pagados por el Ayuntamiento, y quedó sepultado sin caja y en un rincón, presenciándolo contadas personas.

El sumario se cerró con mas de 500 folios, se habían tomado más de 90 declaraciones y realizado 12 careos, dando traslado del mismo, junto con los apresados a la Audiencia Provincial de Cuenca, e ingresando los detenidos en la Cárcel Provincial de esta ciudad.

El día 26 de septiembre de 1893, comenzó el juicio oral, que levantó gran expectación tanto en la capital como entre los habitantes de los pueblos limítrofes a Albalate que acudieron a presenciarlo, llenando a rebosar la sala que se acondicionó para la celebración del mismo.

Duró tres jornadas en las que se expusieron con toda crudeza los hechos, se presentaron las pruebas así como las armas utilizadas, y declararon varios testigos. Mostrando durante la celebración de las audiencias gran entereza y firmeza en sus declaraciones los acusados, negando todas las actuaciones anteriores y su participación en los hechos, hasta bien entrada la tarde del segundo día, donde incurrieron en graves contradicciones a las preguntas efectuadas por el Sr. Fiscal.

A las cinco de la tarde del día 28 de septiembre se dio lectura del veredicto del Jurado, contestando afirmativamente a las 25 preguntas formuladas por el tribunal de derecho, considerando autores del horroroso crimen de Albalate a Justo Racionero Viejobueno, a sus hermanos Casto y Agripino y a Mariano Castro, Castrillo, siendo considerada cómplice Petra Viejobueno Martínez. A las siete y media, y ante un silencio sepulcral, el ponente Sr. Ferro dio lectura a la extensa sentencia, que en su parte condenatoria dice:

Fallamos: Que debemos condenar y condenamos a Justo, Casto y Agripino Racionero Viejobueno y Mariano Castro Soria como autores, con circunstancias agravantes del delito de robo con ocasión del cual resultaron cinco homicidios a la pena de muerte, que se ejecutará en la villa de Priego, que igualmente condenamos a Petra Viejobueno Martínez como cómplice de dicho delito a la pena de veinte años de reclusión temporal”.

Los procesados proclamaron en distintos tonos de voz su inocencia, siendo trasladados a continuación a la cárcel “seguidos de cientos de personas”, aparentando cierta tranquilidad, fumando cigarrillos y dirigiendo amenazas al público. Los acusados decían: “¡Padres que tengáis hijos, rogad a Dios que no los castiguen nunca siendo inocentes! ¡Maldito Albalate!".

Mientras se encontraban en la Cárcel Provincial a la espera de la ejecución de la sentencia, el quince de mayo de 1894, “falleció a consecuencia de una lesión de estómago” Casto Racionero Viejobueno, recibió los santos sacramentos de Penitencia y Extremaunción, no se le hizo entierro ni honras, encargándose la autoridad de su cadáver. Así consta en el Libro de Defunciones de la Iglesia de Santa Cruz, de Cuenca.

En comunicación al Juzgado Municipal de Albalate de las Nogueras para su asiento en el Libro de Registro de Penados se remite escrito dirigido por D. José Mª Sánchez Vera, Secretario de la Audiencia Provincial, en el que comunica lo siguiente:

Admitido el recurso de casación, el Tribunal Supremo acordó no haber lugar, y con fecha veintidós de febrero de mil ochocientos noventa y cinco, se dio una Real Orden, por la que se conmutó a Agripino Racionero Viejobueno la pena de muerte por la de cadena perpetua”.

MINISTERIO DE GRACIA Y JUSTICIA
REAL DECRETO

Visto el testimonio de la sentencia dictada por la Sala de lo criminal del Tribunal Supremo declarando no haber lugar al recurso de casación admitido de derecho en beneficio de Agripino Racionero Viejobueno, sentenciado á la pena de muerte por la Audiencia de Cuenca como autor del delito de robo y cinco homicidios:
Teniendo en cuenta la circunstancia de que este reo cuando cometió, en unión de otros, el delito por el que se le ha condenado, acababa de cumplir la edad necesaria para su completa responsabilidad penal, así como la de la presión ejercida en su ánimo por su madre y hermanos:
Vista la ley provisional de 18 de Junio de 1870, que reguló el ejercicio de la gracia de indulto:
Oída la Sala sentenciadora, de acuerdo con el Consejo de Estado en pleno, y conformándome con el parecer de Mi Consejo de Ministros;
En nombre de Mi Augusto Hijo el Rey D. Alfonso XIII, y como Reina Regente del Reino, Vengo en conmutar, por la inmediata de cadena perpetua y accesorias correspondientes, la pena de muerte impuesta á Agripino Racionero Viejobueno en la causa de que se ha hecho mérito. 

Dado en Palacio á veintidós de Febrero de mil ochocientos noventa y cinco.
MARIA CRISTINA

El Ministro de Gracia y Justicia,
Antonio Maura y Montaner

Fué publicado, curiosamente, el día siguiente a la ejecución de Justo y Mariano, es decir el 28 de Marzo de1895 en la Gaceta de Madrid.  (Lo que hoy sería el BOE)

Justo Racionero Viejobueno y Mariano Castro Soria fueron ejecutados públicamente en Priego el 27 de marzo de 1895. Y según las crónicas periodísticas de la época una “muchedumbre enorme de Priego y otros pueblos comarcanos presenció la ejecución”.

En el Libro de Defunciones de la Parroquia de San Nicolás de Bari (Priego) figuran así inscritos:

• “Justo Racionero Viejobueno, en la ciudad de Priego en el día veintisiete del mes de marzo y año del Señor mil ochocientos noventa y cinco fue ejecutado públicamente por la autoridad de la Justicia. No recibió ningún Santo Sacramento, ni testó, y en el mismo día enterróse su cadáver fuera de sagrado”.
• “Mariano Castro, fue ejecutado públicamente por la autoridad de la Justicia, recibió los Santos Sacramentos de Penitencia y Eucaristía, no testó, en el mismo día fue sepultado en el camposanto de esta Parroquia a la orden del ritual romano”.

¿Qué fue de Agripino? Conmutada la pena de muerte como ya se ha dicho, fue desterrado para cumplir su condena a la cárcel de Larache, fijando su residencia tras salir de la misma en Alcazarquivir. Regentó un comercio dedicado a la venta de carne y mantenía permanentemente contacto con las tropas españolas allí acuarteladas preguntando en los cuarteles por quiénes eran de Cuenca. Cuentan las personas que llegaron a contactar con él que se mostró muy amable con ellos, y que en todo momento les ofreció y prestó su ayuda. Esto queda corroborado por una comunicación recibida a través de correo electrónico de una persona que me dice: “Yo nací en Alcazarquivir y conocí a Agripino. Se forjó una sólida situación económica. Y curiosamente a pesar de haber participado en tan horrendo crimen, en Alcazarquivir tuvo un comportamiento social influyente y generoso. Murió alrededor de 1965”.

Hasta aquí el relato de los hechos, que en la prensa de la época los titularon como: “Los cinco crímenes de Albalate”. Se ha mencionado con anterioridad la gran difusión que tuvieron unas coplas de ciego o pliego de cordel, anónimas. Al no haber encontrado ningún original de las coplas de los sucesos del 8 de marzo de 1893, tan sólo transcripciones en viejos y desgastados cuadernos, escritas a mano y de difícil lectura, careciendo de la firma del autor, siendo el título y presentación de las mismas: “Lastimosa historia, en la que se cuenta y declara de una madre degollada con cuatro hijos y siendo, degollado en la casa hasta el gato y robadas quinientas pesetas, por cinco criminales malvados, en el pueblo de Albalate de las Nogueras, provincia de Cuenca, el día ocho de marzo del presente año, con los demás detalles que verá el curioso lector”.

Debió de irle muy bien la venta de los pliegos al autor sobre esta lastimosa historia, ya que aparecen otras coplas tituladas: “Nueva y lastimosa historia, en la que se cuenta y declara los crímenes cometidos por Basilio Viejobueno, y terrible expiación del reo, ejecutado el 23 de febrero de 1892 en la villa de Priego, de la provincia de Cuenca”. Basilio, era hermano de Petra Viejobueno Martínez, había asesinado al Alcalde Villareal y al Juez Municipal Lino y por ello fue condenado a muerte y ejecutado en garrote.

¿Por qué nueva y lastimosa historia si los hechos eran anteriores? Otro dato es que ambos pliegos comienzan con los mismos versos: “Madre de los afligidos, Emperatriz de los ciegos”, y algunos giros y expresiones se repiten en ambas. En éste caso van firmadas por Mariano Culebras, e impresas en la Imprenta De La Plaza e Hijos, C/ Las Tablas, 28 de Cuenca.

¿Qué relación existe entre el llamado “Crimen de Cuenca” y los hechos que aquí hemos relatado?


• En el caso del libro de Alicio Garcitoral utiliza ese título de forma metafórica para referirse a la situación social y política que se vive en la provincia de Cuenca en la época de la República.

• “Las coplas” de Luis Esteso, son fruto de su fantasía aunque él llega a decir lo siguiente:
A mi -me contaba- por poco me matan siendo chico. Vivía yo con una hermana de mi madre, doña Martina López de Haro, que era muy rica, y una noche entraron ladrones en su casa y la asesinaron y se llevaron todo el dinero ... A mi no me mataron por que dio la casualidad de que aquel día estuve malo con anginas y mi madre me llevó a mi casa a cuidarme. Si me llego a quedar con mi tía, como todas las noches, me "apiolan".

Heraldo de Madrid
6 Septiembre de 1927
Reportaje de V. Sánchez Ocaña
"El gran bigardo de Luis Esteso"

• Y por último, la novela de Lola Salvador Maldonado y la película de Pilar Miró recogen los hechos del llamado error judicial de Osa de la Vega, de Tresjuncos o de Belmonte, que de las tres formas se llamó.

• En el único caso que existen muertos, y por tanto crimen, es en el suceso de Albalate de las Nogueras, al menos de los que alcanzaron gran notoriedad entre el público y la prensa, aunque es indudable que sucedieron otros crímenes y en otras localidades.

Por ejemplo, y como anécdota, el periodista Mestre Martínez en su crónica del día 25 de septiembre de 1895, refiriéndose a cómo se encontraban los presos en la Cárcel Provincial el día anterior a iniciarse el juicio oral, dice: “Antes de celebrarse el juicio de los de Moncalvillo, el director de la cárcel, para mayor seguridad tenía, por parejas, sujetos a uno de Albalate con uno de Moncalvillo, y hallándose aquél algún tiempo cabizbajo y reservado, le dijo:

-¡No hablas! Di algo.
Y el otro contestó:
- Chico, que te van a ahorcar.
Y repuso el primero:
- ¡Sí, que a ti te van a dar chocolate!”

Se refiere esta crónica a la condena de seis reos a la pena de muerte por el asesinato con ocasión de un robo de Dª Isabel Cebrian, de Moncalvillo de Huete, en la noche del 17 al 18 de diciembre de 1891, según sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Cuenca.

Segundo. Desde nuestro punto de vista, la relación viene dada sobre todo por la difusión de las coplas que hemos citado. Las coplas y su contenido, y en gran medida por otro aspecto que también hemos mencionado, “mataron hasta el gato”. La difusión oral y éste aforismo calaron pronto en la idiosincrasia popular y se tradujo en el crimen de la provincia de Cuenca, olvidándose pronto de la localidad donde se produjeron los hechos, ya que era mucho más fácil localizar la provincia que el pequeño pueblo de Albalate de las Nogueras.

Esta popularidad se vería eclipsada años más tarde, cuando “El Rey del Hambre y la Risa", es decir Luis Esteso como él mismo firmaba sus publicaciones, difundiera con gran éxito “Las coplas del crimen de Cuenca”, en 1927. Tal es así, que en Albalate todavía hay personas que creen que el autor de aquellas coplas es el propio Luis Esteso, cuando en las de éste se relatan unos sucesos diferentes, son unos hechos ficticios fruto de su invención, o de la de su hermano Camilo, como otros opinan. Aunque no hay que descartar que a sus manos llegase alguno de aquellos pliegos de cordel relatando los sucesos de Albalate de las Nogueras, o incluso que hubiera leído la noticia del juicio en la que se decía que los condenados gritaban cuando eran trasladados a la prisión: “Padres que tengáis hijos, ….”, ya que así comienzan sus famosas coplas.

Para los habitantes de Albalate de las Nogueras, incluso para los actuales, estas coplas de Luis Esteso fueron un gran alivio, ya que desterraron de ellos el desagradable apelativo a que les llevaron las coplas tanto de “Los Pacotes” como las del Basilio. Aun hoy en día no es nada agradable, ni sencillo, hablar de aquellos sucesos entre las gentes de Albalate, y cuando alguien quiere saber algo de lo que allí sucedió las respuestas suelen ser muy parcas, y a veces con un “fue un crimen que mataron hasta el gato” dan por zanjada la conversación, por ello no es de extrañar que tampoco les guste, por ejemplo, a los vecinos de Puerto Urraco (Badajoz) recordar lo que aconteció en 1990, o en tantos otros sitios de España donde la historia negra nos muestra un reguero de sangre y de cadáveres en sus calles o casas, entre familias o entre vecinos.

************************************************

Entresijos del verdadero crimen de Cuenca

Las envidias y tal vez la venganza, dieron rienda suelta a una brutal masacre, ocurrida el 8 de Marzo de 1893 en un pequeño pueblo de la Alcarria conquense, que aún hoy, estremece e intriga y que permanece como emblema de esa parte negra de la España rural más profunda.
Un crimen en extremo violento que llega a nuestro tiempo a través de unas coplas anónimas. Que popularizó en clave cómica un caricato llamado Luis Esteso y que bajo el titulo de: “El Crimen de Cuenca”, recreó la directora Pilar Miró, convirtiéndose en la película más emblemática de la transición española.
El documental de Jesús Fernández explora y esclarece los entresijos de unos de los crímenes más famosos y menos conocidos de la historia negra de nuestro país.

EQUIPO ARTÍSTICO
Guión y dirección: JESÚS FERNÁNDEZ
Música: GABRIEL PASCUAL NIETO
Montaje: GONZALO CORRALES / ANGEL ALONSO
Fotografía: EMMA ALCALA DE LA ROSA
Directora de Producción: MARIA JOSÉ MATIAS
Producida por: JESÚS F. GARCÍA

EQUIPO TÉCNICO
Ayudante de dirección /script: ALEX ABREU
Técnico de sonido: JAVIER NAVARRO
Ayudante de iluminación y sonido: IVÁN BERMEJO
Material eléctrico: FRANCISCO MEDINA
Material de cámara y sonido: FALCÓ FILM S.L.
Maquillaje y peluquería: GRUPO DE TEATRO “ITAIE”
Vestuario: PARIS
Etalonaje: ÁNGEL ALONSO / GONZALO CORRALES

REPARTO
PACO RACIONERO....................CIEGO DE COPLAS
JULIO VÉLEZ ............................JUAN A. RACIONERO
JESÚS LAGUÍA ..........................MARIANO CASTRO "CASTRILLO"
CELIA BERMEJO.......................PETRA VIEJOBUENO
TERESA MAYORDOMO ...........MANUELA BOLLO

TEATRO ” ITAIE” DE TORRALBA DE CALATRAVA:
ANGEL LUIS COLADO GONZÁLEZ===MARIANO MAYORDOMO
ANGELA RUIZ ===================CARMEN LA MOLINERA
JUAN MANUEL DE LA PEÑA ========CASTO RACIONERO
JOSE LUIS BERNARDO =============JUSTO RACIONERO
ALBERTO ARENAS ================AGRIPINO RACIONERO
MARIA TERESA VILLAFUERTE ======MANUELA MAYORDOMO

NIÑOS DE TORRALBA DE CALATRAVA:
SANTIAGO CESPEDES ============TORIBIO MAYORDOMO
MARIO CESPEDES ===============CÁNDIDO MAYORDOMO
JAVIER TOLEDO MURCIA =========PEDRO MAYORDOMO
JAVIER BOLAÑOS DIAZ ===========LAZARILLO DEL CIEGO

video





"EL CRIMEN DE CUENCA", EN LA LITERATURA
Y EL CINE
AUTORES:

Raúl del Pozo: "El primer crimen de Cuenca"
Alicio Garcitoral: "El crimen de Cuenca"
Luis Esteso: "El crimen de Cuenca"
Salvador Garcia Jiménez"NO MATARÁS. Célebres verdugos españoles"






Las entradas mas visitadas en los últimos 30 días